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Análisis Internacional

Agustine Vélez: Mientras exista el amor, habrá bolero

El Maestro Agustine Velez le responde a Montenegro Rolón: “Mientras exista una guitarra habrá bolero. Mientras tengamos tríos, habrán noches enteras de boleros. Mientras exista el amor, habrá bolero. Quien lo dude, que venga a Puerto Rico” En la gráfica Jhonny Albino y su Trio San Juan.

Por: Agustine Vélez Jiménez
Bolero Latino / Puerto Rico

Mucho se ha dicho de la muerte del bolero causada por la balada y el empuje dado a ésta por las multinacionales del disco. Posiblemente tengan algo de razón en ésto, debido a que ya no hay que ser cantante. Basta lucir poca ropa si es mujer y buena apariencia y contoneo si es varón y la voz no es requisito para ser “estrella”, aunque habrán notado que son desechables. Solo los usan en lo que aparecen otros de linda cara o mejor figura. Por eso, estos “ídolos no duran, y si lo hacen es solo a públicos inmaduros que al no tener base de comparación, se creen que éstas marionetas del consumismo son en verdad cantantes.

Ahora bien, el bolero nunca ha muerto, por lo menos en nuestro Puerto Rico, ni entre los países latinoamericanos. Los llamados hispanos que abandonaron su patria son los más propensos a escuchar los fabricados por las disqueras. En su país natal tenían su bolero.

Mientras exista una guitarra habrá bolero. Mientras tengamos tríos, habrán noches enteras de boleros. Mientras exista el amor, habrá bolero. Quien lo dude, que venga a Puerto Rico. Acá tenemos, todo el año, festivales de tríos. Hay mil lugares para escuchar tríos. En toda la Isla perdura la tradición de bohemia. Una muchacha, un muchacho y una guitarra, equivalen a una noche de boleros amorosos.

Somos una pequeña isla de cuatro millones de habitantes, pero con casi mil tríos registrados y activos. Esto sin contar los improvisados. Salga a pasear un domingo y encontrara muchísimos lugares con música de cuerdas, habrá también música jíbara, pero predomina el bolero. Tenemos virtuosos de la guitarra como en ningún sitio en proporción a nuestra población. Todos los días en algún sitio se presenta un trío y sus canciones son boleros. Aun cuando su repertorio es mayormente de compositores boricuas. Por algo tenemos a Rafael Hernández, Pedro Flores, Don Felo, Plácido Acevedo, Benito De Jesús, Bobby Capó y a Sylvia Rexach, para suplir repertorio inagotable.

Además, Puerto Rico es el cruce de las Americas en el Caribe. Todo México, toda Cuba, toda Venezuela, Colombia y sus bambucos, Argentina, Ecuador con sus pasillos, Chile, Perú y sus valses, nos suplen de bella música romántica para que nuestros tríos intercalen con sus boleros. Aquí por lo menos hay bolero para rato. Aquí hay emisoras de boleros como base de su programación. Aquí nos llegan continuamente producciones de boleros de América Latina. Aun cuando sabemos no tendrán la gran divulgación de las emisoras de grandes hits fabricados, siempre hay un espacio para ellas en las tiendas de discos.

En Puerto Rico no he visto sitios de bohemia donde se reúnan a pedir el último éxito de la balada, pero sí los viejos boleros de los 40 y 50. Se mantienen vivos los viejos números de nuestro adolescencia y temprana juventud. Recordas hermano, que tiempos aquellos?

Podemos ser la tierra de la salsa y el reguetón, pero nos enamoramos en tiempo de bolero. El amor o el despecho es en ritmo de bolero, el recuerdo de nuestros padres es en tiempo de bolero, y para bailar…. Hay algo mejor que un bolero apretaditos?

En Puerto Rico y en nuestro espíritu… el bolero vive….nos negamos a publicar la esquela mortuoria de nuestros boleros. He dicho.
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21 marzo 2009 Posted by | Agustine Vélez Jiménez, Bolero, coleccionistas, Puerto Rico | 1 comentario

Agustine Vélez, patriarca entre los coleccionistas de boleros

Por Jose Emilio Castellanos
desde Puerto Rico


El día que llegó Allan a la casa de Caguas su abuelo se llenó de emoción como si estuviese ante el nacimiento de su primer hijo. De inmediato debía resolver otro asunto. Sin pensarlo salió a la calle y en corto tiempo estaba de vuelta con un gigantesco camión-cava. Vino luego la dura faena de trasladar lo que había en la habitación que ocuparía su nieto: una de las más valiosas y completas colecciones de música popular de América Latina en el Continente. Nació así un Estudio-biblioteca-discoteca sobre llantas. (En la gráfica, Agustine Vélez, José Emilio Castellanos.)

El abuelo es poco dado a escribir, pero cuando toma la palabra, se transforma en un cautivador cronista, una suerte de historiador oral en el tema de la música popular latinoamericana. Difícil sería encontrar la información que con riguroso orden y conceptualización guarda su memoria: fechas, personajes, anécdotas, en un monólogo que fluye con la emoción de un catedrático ante sus discípulos.
Así son los encuentros en su casa, rodeado de guitarristas, historias, grandes figuras de los últimos 50 años, integrantes de famosos tríos que llenaron de historias y música a todo un Continente. O leyendas de la estatura de Blanca Rosa Gil.
Se trata de Agustine Velez Jiménez, a quien tuve la dicha de conocer en la Conferencia Internacional de Música Latina que trató el tema del Bolero, realizada en el Smithsonian Institution, en la ciudad de Washington, el año 2002. Estaban presentes, entre otras figuras, dos leyendas de la canción, Olga Guillot y Ruth Fernández, figuras de la estatura de Chucho Avellanet, Rafael Basurto Lara, y un grupo de académicos y estudiosos del tema. Todo transcurrió a puertas cerradas, en un sótano al lado del Castillo principal.
Agustine es originario de Arecibo, aunque se crió en Manatí y Rio Piedras, Puerto Rico. Para no meternos en problemas diremos que nació después de la I Guerra Mundial, pero antes de la II… Su pasión por la música le viene de su padre, maestro, quien llevaba la vida entre armonías y ritmos de la época, tangos, pasodobles, couples, valses… y boleros.
En breve publicaremos la entrevista que recientemente le hiciéramos a Agustino Velez en Puerto Rico. Por ahora, conozcamos su pasión en sus propias palabras, al dar respuesta a la tesis de Orlando Montenegro Rolón, quien opina que el bolero va rumbo al olvido. Los dos trabajos se muetran en la páginas anteriores.

20 marzo 2009 Posted by | Agustine Vélez Jiménez, Bolero, Caguas, coleccionistas, Puerto Rico | Deja un comentario

Agustine Vélez, patriarca entre los coleccionistas de boleros

Agustine, a la derecha, y José Emilio Castellanos, en Caguas, Puerto Rico.

José Emilio Castellanos
cinquillo


El día que llegó Allan a la casa de Caguas su abuelo se llenó de emoción como si estuviese ante el nacimiento de su primer hijo. De inmediato debía resolver otro asunto. Sin pensarlo salió a la calle y en corto tiempo estaba de vuelta con un gigantesco camión-cava. Vino luego la dura faena de trasladar lo que había en la habitación que ocuparía su nieto: una de las más valiosas y completas colecciones de música popular de América Latina en el Continente. Nació así un Estudio-biblioteca-discoteca sobre ruedas.

El abuelo es poco dado a escribir, pero cuando toma la palabra, se transforma en un cautivador cronista, una suerte de historiador oral en el tema de la música popular latinoamericana. Difícil sería encontrar la información que con riguroso orden y conceptualización guarda su memoria: fechas, personajes, anécdotas, en un monólogo que fluye con la emoción de un catedrático ante sus discípulos.

Así son los encuentros en su casa, rodeado de guitarristas, historias, grandes figuras de los últimos 50 años, integrantes de famosos tríos que llenaron de historias y música a todo un Continente. O leyendas de la estatura de Blanca Rosa Gil.

Se trata de Agustine Velez Jiménez, a quien tuve la dicha de conocer en la Conferencia Internacional de Música Latina que trató el tema del Bolero, realizada en el Smithsonian Institution, en la ciudad de Washington, el año 2002. Estaban presentes, entre otras figuras, dos leyendas de la canción, Olga Guillot y Ruth Fernández, figuras de la estatura de Chucho Avellanet, Rafael Basurto Lara, y un grupo de académicos y estudiosos del tema. Todo transcurrió a puertas cerradas, en un sótano al lado del Castillo principal.

Agustine es originario de Arecibo, aunque se crió en Manatí y Rio Piedras, Puerto Rico. Para no meternos en problemas diremos que nació después de la I Guerra Mundial, pero antes de la II… Su pasión por la música le viene de su padre, maestro, quien llevaba la vida entre armonías y ritmos de la época, tangos, pasodobles, couples, valses… y boleros.

En breve publicaremos la entrevista que recientemente le hiciéramos a Agustino Velez en Puerto Rico. Por ahora, conozcamos su pasión en sus propias palabras, al dar respuesta a la tesis de Orlando Montenegro Rolón, quien opina que el bolero va rumbo al olvido. Los dos trabajos se muetran en la páginas anteriores.

21 febrero 2007 Posted by | Agustine Vélez Jiménez, Bolero, Caguas, coleccionistas, Puerto Rico | 5 comentarios

Agustine Vélez: Mientras exista el amor, habrá bolero

El Maestro Agustine Velez le responde a Montenegro Rolón: “Mientras exista una guitarra habrá bolero. Mientras tengamos tríos, habrán noches enteras de boleros. Mientras exista el amor, habrá bolero. Quien lo dude, que venga a Puerto Rico”.

Por: Agustine Vélez Jiménez
Cinquillo / Puerto Rico

Mucho se ha dicho de la muerte del bolero causada por la balada y el empuje dado a ésta por las multinacionales del disco. Posiblemente tengan algo de razón en ésto, debido a que ya no hay que ser cantante. Basta lucir poca ropa si es mujer y buena apariencia y contoneo si es varón y la voz no es requisito para ser “estrella”, aunque habrán notado que son desechables. Solo los usan en lo que aparecen otros de linda cara o mejor figura. Por eso, estos “ídolos no duran, y si lo hacen es solo a públicos inmaduros que al no tener base de comparación, se creen que éstas marionetas del consumismo son en verdad cantantes.

Ahora bien, el bolero nunca ha muerto, por lo menos en nuestro Puerto Rico, ni entre los países latinoamericanos. Los llamados hispanos que abandonaron su patria son los más propensos a escuchar los fabricados por las disqueras. En su país natal tenían su bolero.

Mientras exista una guitarra habrá bolero. Mientras tengamos tríos, habrán noches enteras de boleros. Mientras exista el amor, habrá bolero. Quien lo dude, que venga a Puerto Rico. Acá tenemos, todo el año, festivales de tríos. Hay mil lugares para escuchar tríos. En toda la Isla perdura la tradición de bohemia. Una muchacha, un muchacho y una guitarra, equivalen a una noche de boleros amorosos.

Somos una pequeña isla de cuatro millones de habitantes, pero con casi mil tríos registrados y activos. Esto sin contar los improvisados. Salga a pasear un domingo y encontrara muchísimos lugares con música de cuerdas, habrá también música jíbara, pero predomina el bolero. Tenemos virtuosos de la guitarra como en ningún sitio en proporción a nuestra población. Todos los días en algún sitio se presenta un trío y sus canciones son boleros. Aun cuando su repertorio es mayormente de compositores boricuas. Por algo tenemos a Rafael Hernández, Pedro Flores, Don Felo, Plácido Acevedo, Benito De Jesús, Bobby Capó y a Sylvia Rexach, para suplir repertorio inagotable.

Además, Puerto Rico es el cruce de las Americas en el Caribe. Todo México, toda Cuba, toda Venezuela, Colombia y sus bambucos, Argentina, Ecuador con sus pasillos, Chile, Perú y sus valses, nos suplen de bella música romántica para que nuestros tríos intercalen con sus boleros. Aquí por lo menos hay bolero para rato. Aquí hay emisoras de boleros como base de su programación. Aquí nos llegan continuamente producciones de boleros de América Latina. Aun cuando sabemos no tendrán la gran divulgación de las emisoras de grandes hits fabricados, siempre hay un espacio para ellas en las tiendas de discos.

En Puerto Rico no he visto sitios de bohemia donde se reúnan a pedir el último éxito de la balada, pero sí los viejos boleros de los 40 y 50. Se mantienen vivos los viejos números de nuestro adolescencia y temprana juventud. Recordas hermano, que tiempos aquellos?

Podemos ser la tierra de la salsa y el reguetón, pero nos enamoramos en tiempo de bolero. El amor o el despecho es en ritmo de bolero, el recuerdo de nuestros padres es en tiempo de bolero, y para bailar…. Hay algo mejor que un bolero apretaditos?

En Puerto Rico y en nuestro espíritu… el bolero vive….nos negamos a publicar la esquela mortuoria de nuestros boleros. He dicho.

21 febrero 2007 Posted by | Agustine Vélez Jiménez, Bolero, coleccionistas, Puerto Rico | 2 comentarios