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Análisis Internacional

Millín: La Sonora que tuvo Daniel Santos sonaba mejor que la Matancera

En Enero del 2007 conversé con Emilio Rivera ¨Millín¨, un ex-veterano de la guerra de Corea, quien ha dedicado largos años a rescatar joyas musicales pertenecientes a la cultura popular de Puerto Rico y el Continente. Su trabajo se centró en los años 1947-1949, cuando Daniel Santos, tras abandonar Nueva York luego de darse de baja en el ejército, decide marcharse a su Isla en busca de nuevos horizontes. Alli Daniel formó una orquesta que llamó Sonora Bonrinqueña, reuniendo a quienes habrían de ser grandes músicos en el escanario internacional.

José Emilio Castellanos
Desde Puerto Rico

De pequeño Millín escuchaba a Daniel Santos en las llamadas traganíqueles, rockolas o belloneras del barrio donde vivía, a escasas cuadras de Trastalleres, el lugar donde precisamente había nacido Daniel.

Cuando Millín tenía 13 años Daniel regresó a Puerto Rico buscando nuevos rumbos. Había estado en el ejército, en la II Guerra Mundial, y la vida había cambiado en Nueva York. Ya en San Juan, decide formar un conjunto con visos de sonora. En 1947 ¨El Jefe¨ busca entre los mejores músicos que estaban en la Isla y en corto tiempo tuvo su agrupación, la Sonora Boricua, colocándole cuatro trompetas, con lo cual sonaba mucho más fuerte y diferente a la Sonora Matancera.

Poco se sabe de la Sonora Boricua, aunque algunos entendidos señalan que sonaba mejor que la Sonora Matancera.

Emilio Rivera ¨Millín¨, apasionado coleccionista de música, ha dedicado parte de su vida al rescate de ésta parte de la historia de Daniel Santos, y logró reunir, con apoyo de dos amigos coleccionistas, las 36 piezas que quedaron grabadas entre 1947 y 1949. Luego las transformó en dos CD de Colección, con abundante información que ha dado a conocer a través de charlas y programas de radio.

Millín, quien a su vez es uno de los fundadores del Club de Coleccionistas de San Juan, me señala que los músicos que pertenecieron a la Sonora Boricua fueron muy famosos antes y después de pertenecer a este gran grupo. Uno de ellos, el cantante, trompetista y trombonista Pito Sepúlveda, lo ayudó a recostruir aquella historia. De esa agrupación sobreviven Sepúlveda, Luis Elmore y Juan Zamora.

Todas las grabaciones originales del grupo fueron hechas en discos de 78 revoluciones, un número por cada lado. Aún no había salido los discos de larga duración (LP).

Millín no se explica porqué cuando empezaron a salir los LP, alrededor de los años 1951 o 1952, las casas grabadoras Secco y RCA no hicieron un disco de larga duración de la Sonora Boricua, lo cual hicieron con otras agrupaciones.

Revela que en el año 1992 compró un disco compacto de la “Secco” con el nombre ¨Grandes Exitos de Daniel Santos con la Sonora Matancera¨, y fue una sorpresa cuando lo escuchó y en cuatro de las grabaciones se escuchaban saxofones, clarinetes y otros instrumentos que no tiene la Sonora Matancera.
Lo que sigue es su narración sobre lo que fue su persistente tarea por rescatar ese ¨tesoro¨musical de finales de los años 40, nacido en un estudio de radio en Puerto Rico.

“Cuando termino de escuchar el disco descubro que solamente hay grabadas dos canciones con la Sonora Matancera, que son el bolero ¨Velero¨, escrito por el propio Daniel Santos, y el bolero mambo “Lluvia o Sol”, escrito por R. B. McLean, los cuales fueron grabados por Daniel con la Sonora Matancera en 1950. También encuentro en esta grabación el bolero “Rosa” de Leopoldo González (aunque creo lo escribió Daniel) y el bolero “Regresó”, de Leopoldo González, que grabó Daniel con la Orquesta de Moncho Usera el 18 de marzo de 1946; la canción Jíbara, de Roberto Cole, Romance del Campesino y el bolero “Por mi Honor”, de M. Jiménez, grabados por Daniel con la Orquesta de Rafael González Peña, también en 1946¨.

“Los otros seis números en esta grabación con La Sonora Boricua son Siempre contigo, Bolero de Roberto Cole; Canción de la Serranía, Canción Jíbara de Roberto Cole; Mi Palabra de Honor, Bolero de Daniel Santos; Bello Mar, Bolero de Daniel Santos; A. San Lázaro , bolero de René Márquez Rojo; y Aquí en el Cielo, Bolero de Ramón Galguera Jr.¨Después de escuchar este disco –agrega Millín- me di a la tarea de dar a conocer todo lo que pudiera sobre la Sonora Boricua de Daniel Santos.”

“Seguí buscando en mi discoteca y encuentro un compacto de Pérez Prado y su Orquesta, también de la casa Secco, con el nombre de “Latin Dance Party”, y volví a sorprenderme cuando encontré en este disco que se supone es de Pérez Prado y su orquesta, cuatro números de Daniel Santos con “La Sonora Boricua”: Las siete y media de Justi Barreto – Guaracha; Chambeleque de Mercedes Alvarez y Florencio Hernández, Guaracha; Siempre Contigo de Roberto Cole – Bolero; y, Tu no tienes suerte de Hemeregildo Cárdenas – Guaracha¨.

“En este compacto “Latin Dance Party” ni siquiera mencionan el nombre de Daniel Santos. Sin embargo, existe un LP con la misma carátula y título que antecedió al CD y aquí si se le ocurrió mencionar a Daniel, solo que dicen que Daniel canta estos cuatro números con Pérez Prado. Error o disparate?¨Como ya tenia nueve canciones seguí buscando en mis viejos discos y encontré cinco canciones más en un LP de la RCA Victor: Martín EI Loco, de Daniel Santos, Guaracha; Las Trompetas, de Mario Recio, guaracha; El Rey del Bombo, de Daniel Santos, Guaracha; A lo mejor, de Roberto Cole, Bolero; y, ¿Por qué dudas mi amor?, de Daniel Santos, bolero.”

“Con estas catorce canciones empecé a grabar en casete lo que vino a ser más bien la primera grabación de larga duración de la “Sonora Boricua. Esto fue para el año 1993 y le regalé la primera copia a mi amigo Osvaldo Castillo, coleccionista de San Juan.”

“Después de dos años, ya a mediados del año 1995, volví al asunto de la Sonora Boricua, organicé mis pensamientos y empecé a escribir notas de todo lo que recordaba de la “Sonora Boricua”. Estuve en la presentación que hacía el Grupo a las doce del medio día desde el Radio Teatro de la Estación WIBS, que estaba ubicada en el Edificio Industrial Algodonera, en la Avenida Fernández Juncos en Santurce, al lado de donde se elabora el Café Yaticono.”

“En este mismo edificio también estaba Ochoa Records Studio, que tengo entendido era la única casa de grabación en Puerto Rico y le hacia las grabaciones a las grandes compañías de todos los artistas que estas representaban. Aquí se hicieron casi todas las grabaciones de la Sonora Boricua de Daniel Santos.”

“El grupo tuvo una larga temporada en estos programas al medio día y muchas veces tuve que cortar clases para llegar a tiempo y conseguir asiento. Cuando no podía ir los escuchaba por radio. Tenía yo entonces 14 años.”

“Los locutores que animaban el programa se turnaban, ya que no había uno fijo pues eran las voces más privilegiadas de la radio y grandes maestros de ceremonia de esa época. Estos eran Rey Arenas, Fidel Cabrera, José Angel Gutiérrez y José Manuel (Memel) Álvarez, el único vivo de los cuatro.La Sonora Boricua, como todas las orquestas, tenia su tema musical con el cual empezaba y terminaba las audiciones, que era muy bonito y fue escrito por Daniel Santos. Recuerdo muy bien la tonada y cada rato lo canto imitando la voz de Daniel Santos. Seguí buscando más canciones grabadas por “La Sonora Boricua” y encontré la Guaracha “Se formó La Bronca” de Pablo Cairo y “EI Bobo de la yuca” de Marcos Perdomo hasta que completé dieciocho números con el Bolero “Corazón” de Juan Ramón Balseiro, con la ayuda del compañero coleccionista Don Axel Rivera.”

“Así nace el primer compacto de la Sonora Boricua” grabado por este servidor. De este compacto he regalado copias a unos 22 o 23 amigos todos coleccionistas. Antes de seguir regalando copias, el amigo y locutor puertorriqueño “Rafy Torres” me invitó a su famoso programa Sábados de Bohemia, después que le hablé de mi proyecto con la “Sonora Boricua”, pues le pareció interesante. Llevé el CD en dos ocasiones a su programa en la Emisora WKAQ Radio AM.En ambos programas las llamadas no se hicieron esperar y los oyentes empezaron a preguntar de donde se había sacado ese disco, quien era yo y muchos pidiendo copias. Otras se sorprendían pues nunca habían escuchando hablar de “La Sonora Boricua” y yo le contesté todas las preguntas que me hicieron en el aire.”

“El único número que los oyentes conocían era “Canción de la Serranía-, ya que era el tema que usaba el Departamento del Trabajo para las ofertas de empleo. Antes muchos creían que esa grabación era con La Sonora Matancera.”

“Continué buscando más grabaciones y esta vez con la ayuda del amigo Oswaldo Oganez, gran coleccionista que me consiguió la guaracha “EI Granito de Maíz” de René Márquez Rojo, “Me tocó la mía” de Pablo Cairo y “Luchando con Ella” de Daniel Santos y también con la colaboración del amigo coleccionista Jaime Jaramillo, conseguí lo suficiente para hacer un segundo CD.”

“Daniel llevó su Sonora Boricua a Curazao, Aruba y Santo Domingo. Se quedó en el aire un viaje que tenían para Venezuela por unas desavenencias surgidas entre Daniel y varios de los músicos, y poco después vinieron los ú1timos días de “La Sonora Boricua” a finales del año 1949.”

“He tratado por todos los medios de conseguir alguna foto del Grupo, pero parece que no existe, al igual que no existe LP- Casete o CD, ni una grabación del tema del conjunto, excepto por mis grabaciones caseras.Ya en ese año 2002 logré hacer el segundo CD donde incluí 16 canciones más que con las 18 grabadas en el primer CD suman 34 pues no hemos podido conseguir dos números de los 36 que son “Como se dan los besitos” y “La Rumba tiene valor” ambas del compositor Cubano Pablo Cairo.”

“De todas las canciones grabadas por La Sonora Boricua, veintidós fueron con la compañía “Secco” y catorce con la RCA Victor, para los coleccionistas que les interese estas grabaciones, tengo un listado disponible.”

“El bajistas era nada menos que nuestro gran compositor Roberto Cole, el pianista era Joe Blanco, quien después estuvo en la orquesta de César Concepción y otras. La conga la tocaba un muchacho de 19 años que se llamaba Rafael Cortijo…”

Los músicos que integraron “La Sonora Boricua” fueron:

Daniel Santos, Director, cantante y compositor;
Joe Blanco, Pianista y arreglista;
Roberto Cole, Bajista, compositor, arreglista;
Víctor Rodríguez, Primer Trompeta y arreglista;
Pito Sepúlveda, Segunda trompeta y cantante;
Juan Zamora, Tercera Trompeta;
Néstor Romin, Cuarta Trompeta;
Tito Henríquez, Guitarra y coro:
Rafael Cortijo, Tumbadora, requinto;
Luis ¨Elmore¨ Sánchez, Segunda tumbadora, soneos y coro;
Adalberto Rivera,
Bongó;
Gino Picart, Cantante y coro.

“El grupo no tenía timbalero y personalmente creo que no hacía falta teniendo a Rafael Cortijo, que aunque era muy joven ya era un virtuoso de las congas. Un conjunto con ese grupo de músicos excepcionales tenia que ser bueno. Como habrás notado, el grupo tenia cuatro trompetas, algo muy raro en esa época, pues la mayoría de los conjuntos sólo tenia dos trompetas. Se me ocurre pensar que fue uno de los primeros conjuntos musicales de su tipo que usó cuatro trompetas.”

21 marzo 2009 Posted by | Bolero, Daniel Santos, El Jefe, Jose Emilio Castellanos, Millín, Sonora Borinqueña. Emilio Rivera, WKAQ Radio AM | 3 comentarios

Agustine Vélez: Mientras exista el amor, habrá bolero

El Maestro Agustine Velez le responde a Montenegro Rolón: “Mientras exista una guitarra habrá bolero. Mientras tengamos tríos, habrán noches enteras de boleros. Mientras exista el amor, habrá bolero. Quien lo dude, que venga a Puerto Rico” En la gráfica Jhonny Albino y su Trio San Juan.

Por: Agustine Vélez Jiménez
Bolero Latino / Puerto Rico

Mucho se ha dicho de la muerte del bolero causada por la balada y el empuje dado a ésta por las multinacionales del disco. Posiblemente tengan algo de razón en ésto, debido a que ya no hay que ser cantante. Basta lucir poca ropa si es mujer y buena apariencia y contoneo si es varón y la voz no es requisito para ser “estrella”, aunque habrán notado que son desechables. Solo los usan en lo que aparecen otros de linda cara o mejor figura. Por eso, estos “ídolos no duran, y si lo hacen es solo a públicos inmaduros que al no tener base de comparación, se creen que éstas marionetas del consumismo son en verdad cantantes.

Ahora bien, el bolero nunca ha muerto, por lo menos en nuestro Puerto Rico, ni entre los países latinoamericanos. Los llamados hispanos que abandonaron su patria son los más propensos a escuchar los fabricados por las disqueras. En su país natal tenían su bolero.

Mientras exista una guitarra habrá bolero. Mientras tengamos tríos, habrán noches enteras de boleros. Mientras exista el amor, habrá bolero. Quien lo dude, que venga a Puerto Rico. Acá tenemos, todo el año, festivales de tríos. Hay mil lugares para escuchar tríos. En toda la Isla perdura la tradición de bohemia. Una muchacha, un muchacho y una guitarra, equivalen a una noche de boleros amorosos.

Somos una pequeña isla de cuatro millones de habitantes, pero con casi mil tríos registrados y activos. Esto sin contar los improvisados. Salga a pasear un domingo y encontrara muchísimos lugares con música de cuerdas, habrá también música jíbara, pero predomina el bolero. Tenemos virtuosos de la guitarra como en ningún sitio en proporción a nuestra población. Todos los días en algún sitio se presenta un trío y sus canciones son boleros. Aun cuando su repertorio es mayormente de compositores boricuas. Por algo tenemos a Rafael Hernández, Pedro Flores, Don Felo, Plácido Acevedo, Benito De Jesús, Bobby Capó y a Sylvia Rexach, para suplir repertorio inagotable.

Además, Puerto Rico es el cruce de las Americas en el Caribe. Todo México, toda Cuba, toda Venezuela, Colombia y sus bambucos, Argentina, Ecuador con sus pasillos, Chile, Perú y sus valses, nos suplen de bella música romántica para que nuestros tríos intercalen con sus boleros. Aquí por lo menos hay bolero para rato. Aquí hay emisoras de boleros como base de su programación. Aquí nos llegan continuamente producciones de boleros de América Latina. Aun cuando sabemos no tendrán la gran divulgación de las emisoras de grandes hits fabricados, siempre hay un espacio para ellas en las tiendas de discos.

En Puerto Rico no he visto sitios de bohemia donde se reúnan a pedir el último éxito de la balada, pero sí los viejos boleros de los 40 y 50. Se mantienen vivos los viejos números de nuestro adolescencia y temprana juventud. Recordas hermano, que tiempos aquellos?

Podemos ser la tierra de la salsa y el reguetón, pero nos enamoramos en tiempo de bolero. El amor o el despecho es en ritmo de bolero, el recuerdo de nuestros padres es en tiempo de bolero, y para bailar…. Hay algo mejor que un bolero apretaditos?

En Puerto Rico y en nuestro espíritu… el bolero vive….nos negamos a publicar la esquela mortuoria de nuestros boleros. He dicho.

21 marzo 2009 Posted by | Agustine Vélez Jiménez, Bolero, coleccionistas, Puerto Rico | 1 comentario